Hay un instante, justo antes de que la primavera llegue por completo, en el que el mundo parece contener la respiración. Marzo se sitúa en ese punto intermedio: suavizando las asperezas, aflojando lo que se ha mantenido demasiado tenso, invitándonos a retomar el movimiento, pero con delicadeza. Este retiro es una invitación a encontrarte contigo mismo en ese espacio. No donde crees que deberías estar, sino exactamente donde estás.
Durante estos siete días juntos, avanzaremos. A veces despacio, a veces con fuerza, y a menudo juntos. A lo largo de esta semana, conectaremos con el ritmo del océano y la tierra. El tiempo será más fluido. Crearemos un espacio para que aquellas partes de ti que han estado esperando —con paciencia o impaciencia— sean reconocidas.